Por Susana Méndez Muñoz

Fuente: CubaSi

Las palabras inaugurales fueron pronunciadas por Miguel Barnet las cuales versaron sobre el tema Escritores cubanos contra el fascismo.

El Coloquio Cultura contra el fascismo, homenaje de la Fundación Nicolás Guillén al aniversario 80 del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura tuvo su inicio en la sala Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

La apertura del evento que rinde tributo también a los 115 años del natalicio de Nicolás Guillén, estuvo encabezada por Miguel Barnet, presidente de la UNEAC, Fernando Rojas, viceministro de Cultura, David Rodríguez Fernández, presidente de Izquierda Unida, en Valencia y representante de la Asociación Valenciana de Amistad con Cuba José Martí y por Nicolás Hernández Guillén, presidente de la fundación que lleva el nombre del Poeta Nacional cubano.

Las palabras inaugurales fueron pronunciadas por Miguel Barnet las cuales versaron sobre el tema Escritores cubanos contra el fascismo, y en las cuales el poeta y etnólogo  evocó a los intelectuales Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, Juan Marinello, Félix Pita Rodríguez y Leonardo Fernández Sánchez, representantes de Cuba en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, celebrado  en Valencia, Madrid, Barcelona y París entre los días  2 y 12 de julio del año 1937.

“Este coloquio tiene lugar en un contexto caracterizado por renovadas ansias de dominación imperial, la contra ofensiva de la derecha en nuestro continente, el contubernio del capitalismo con el terrorismo y el auge del racismo la xenofobia y el neoliberalismo”, señaló Barnet y añadió que las estrategias y los métodos de subversión del imperialismo son los mismos pero aún más crueles hoy por ser más sofisticados”.

Más adelante declaró: “Considero una responsabilidad ética de los artistas e intelectuales defender la democracia en la Venezuela Bolivariana”.

Consideró las declaraciones del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, el pasado 16 de julio “un giro de retroceso rocambolesco y peligroso”, y recordó que el mensaje que la UNEAC había enviado a raíz de este hecho a los artistas y escritores amigos en ese país ha tenido una respuesta masiva; “más de 5 mil artistas, intelectuales y promotores culturales han suscrito este documento y contamos con el respaldo de decenas de académicos en Estados Unidos y en más de setenta  países”, anunció.

Dijo entonces que este gesto solidario “nos anima y reafirma que el espíritu de resistencia de la cultura sigue vivo y necesitamos alimentarlo cada día. La República Española siempre será un referente y aquellos que la apoyaron son hoy el más noble y digno ejemplo a seguir por nuestra generación”.

A continuación David Rodríguez Fernández realizó una intervención especial en la cual evocó la realización del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura y sus propósitos; significó la alta cifra de cubanos—se dice que más de  mil cuatrocientos—que participaron junto al bando republicano en la Guerra Civil Española y trajo al presente elementos conceptuales que motivaron dicho evento el cual marcó un punto de inflexión en la historia de la cultura y en el compromiso de los intelectuales con la humanidad.
“Hoy 80 años después y con la vista puesta en el presente para ganar nuestro futuro, se nos vuelve a convocar con urgencia, con viejos y nuevos desafíos, para afrontar la necesaria tarea de concienciar, articular resistencias y construir alternativas, también desde la defensa de la cultura”afirmó.

Anunció que este coloquio tendrá una continuidad en las sesiones que se desarrollarán en Valencia en el próximo mes de noviembre para  al igual que en el que se está celebrando “recuperar parte de nuestra memoria histórica colectiva y compartida y para poner en valor y en su sitio digno en la historia a los hombres y mujeres que defendieron la cultura”.

Advirtió además que un objetivo importante era  reflexionar sobre qué hacer hoy  frente a la ofensiva ideológica neoliberal que pretende  naturalizar la guerra, la explotación del ser humano, el egoísmo y el individualismo.

Víctor Casaus, director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, resaltó la importancia de este coloquio por su innegable  aporte al rescate y permanencia de la memoria y presentó brevemente dos libros publicados por la editorial de la institución que dirige; estos títulos son de la autoría de Amado del Pino, ambos, resultado de investigaciones que el dramaturgo y escritor cubano, ya desaparecido, realizara acerca de las figuras de Miguel Hernández y de Pablo de la Torriente Brau, caído en combate durante la Guerra Civil Española.

Una de las formas de participación en el evento que escogió el Centro Pablo fue obsequiar a todos los presentes estos importantes textos.

Por su parte Tania Domínguez, especialista de la Fundación Nicolás Guillén, presentó la exposición Memorias del II Congreso de 1937, que en la propia sala muestra fotografías, libros, documentos carteles y otras imágenes asociadas al trascendental sucoso cultural y político.

Un panel integrado por el periodista y ensayista Pascual Serrano, de España, el escritor y matemático italiano Carlo Frabetti, resiente en España, y por la investigadora Ivonne Sánchez Noroña, de Cuba, abordaron diversos asuntos asociados al eje central del encuentro.

Pascual Serrano se refirió al compromiso de los intelectuales en el siglo XXI. En este sentido realizó planteamientos muy agudos y lúcidos sobre la situación política, ideológica y cultural del mundo contemporáneo y profundizó en el tema de los medios de comunicación y su vínculo con la actual hegemonía imperialista.

Aseguró que el mayor compromiso de los intelectuales en el presente es acortar al máximo la brecha  que existe  entre él y el ciudadano para que todas las artes y la literatura dejen de ser privilegio de pocos para convertirse en riqueza de todos y reconoció que esta ha sido una tarea cumplida por el gobierno cubano.

En otro momento de sus palabras Serrano resaltó las características del mundo en la actualidad y enumeró  la globalización; la multipolaridad; el uso y abuso de la religión como arma de enfrentamiento, entre otras.

Alertó que el intelectual no puede silenciar ninguno de estos fenómenos, ningún tipo de explotación, agresión a un país, o manifestación de terrorismo “la ausencia de combate a la injusticia ya hoy es directamente un crimen (…) el intelectual tampoco deberá permitir que con el pretexto de combatir injusticias se cometan otras”.

Con mucha sagacidad abordó el tema de la información en el mundo contemporáneo; “otra de las responsabilidades del intelectual en este siglo es explicar el mundo con el arma de la razón, algo que paradójicamente hoy es más difícil porque las personas creen que saben la verdad y es más difícil convencerlas de que viven en una mentira que enseñarles  una verdad”.

Enfatizó en que los intelectuales deben enfrentar a todo el aparato mediático “que se ha demostrado mucho más eficaz en silenciar verdades que las dictaduras”, apuntó  y agregó que “la tragedia de los últimos  cincuenta años es la puesta en marcha de un sistema de genocidio informativo de todo intelectual rebelde”; enunció entonces lo que  calificó de gran reto: “romper el cerco mediático” para que el pensamiento, las ideas, las imágenes y sonidos que traen la verdad atraviesen el cerco de las grandes transnacionales de la información y lleguen a la gente.

Hacía el final aseveró: “estamos en la era de Internet; el papel de los intelectuales es intentar iluminar, con humildad y con modestia, en un momento  en que hay más poderes interesados en mantenernos en las tinieblas (…) tenemos que aprender nuestras técnicas de liberación (…) Internet puede también servir para enfrentarnos a los grandes medios de información, para tejer redes de solidaridad e interacción que se materialicen en la vida real, para llevar la cultura donde nunca pudimos llevarla”.

Frabetti, hizo una exposición de la naturaleza y objetivos de la organización Alianza de Intelectuales Antiimperialistas que ha devenido capítulo español de la Red Internacional en Defensa de la Humanidad.

Esta organización fue creada en el año 2002 por un grupo de escritores, actores e intelectuales en cuyo manifiesto fundacional se declaraban contra la situación de pérdida de libertades creada tras el 11-S y para  romper el silencio y alzar la voz contra la maquinaria de la guerra puesta en marcha por el Gobierno de EE.UU. y sus aliados europeos y con el objetivo de frenar la maquinaria de la guerra puesta en marcha por el Gobierno de Estados Unidos, conceptos estos que Frabetti consideró de absoluta vigencia.

Recordó que  dicho manifiesto fue suscrito por intelectuales como Javier Sádaba, José Luis Sampedro, José Saramago, Pilar Bardem, José Sacristán, Rosa Regás, Gonzalo Puente Ojea, Juan Genovés, Juan Madrid, Franco Mimmi, Montxo Armendariz y Juan Antonio Bardem.

Cerró este panel Ivonne Sánchez quien presentó una investigación sobre las  polémicas acerca de la Guerra Civil Española que se desarrollaron entre Pepín Rivero, director del Diario de la Marina, y Eduardo Chivás, dirigente del Partido Ortodoxo, quien sostuvo estas controversias con el primero desde las páginas de Bohemia entre abril de 1937 y 1938.

En la tarde continuaron los intercambios de este coloquio que anuncia para  mañana el panel Intelectuales españoles en la guerra civil, en el que intervendrán Enrique Sainz, sobre Antonio Machado; David Becerra Mayor, de España sobre Miguel Hernández y se presentará un trabajo del desaparecido Guillermo Rodríguez Rivera acerca de Lorca y Guillén.

Más tarde, en la mesa Mujeres y niños en guerra, Carmen Domingo de España se habló sobre el papel de la mujer en la Guerra Civil Española y la doctora Nuria Gregory  trajo a la memoria la existencia de una escuela  cubana durante esta contienda.

 

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